martes, 26 de marzo de 2013

ANDANDO DE SOL A SOL

 Hace tiempo que decidí ser autónomo y depender de mi mismo para conseguir las metas y objetivos propuestos.


El motivo principal de esta elección es la de poder emprender siempre, varios y distintos caminos laborales. No quiero quedarme sin armas para luchar en tiempos de crisis. No quiero sentir la impotencia de quedarme quieto y no poder hacer nada más que esperar.  Por eso trato de inventar, crear, probar y utilizar todo tipo de alternativas y posibilidades de ganarme el pan y poder pagar un techo... y si no valen, inventaré otras.

Aunque cada día me cuesta más,  normalmente me levanto sobre las seis de la mañana, me pongo la radio, la tele, leo las RRSS, los correos y después de asearme, me tomo mi zumo de naranja, me visto y me voy a ver que me depara el día. 

La responsabilidad de ser autónomo es enorme. Día que no facturas día que no cobras. No puedes ponerte enfermo. No encuentras días para coger vacaciones. No tienes paro. No dejas de pagar impuestos, en su mayor parte, para beneficio de otros. Tienes guardia veinticuatro horas al día, durante todos los días del año. En la lotería de contratar a alguien no siempre tienes suerte y puede que una mala elección multiplique tus problemas. No es nada fácil, todo depende de ti y también, por supuesto de la suerte.

En mi caso  me gusta ir andando a la oficina escuchando la radio y dejando que mi mente  desarrolle nuevas ideas y plantee la agenda del día. Durante mi paseo de casi una hora, me da tiempo a pensar, a observar, a aprender de la gente de las calles de Madrid y también ¿Por qué no?, a quemar calorías que siempre viene bien. Ya en el despacho frente a mi ordenador repaso la prensa con un café y algo de comer. A partir de aquí toca; crear, facturar, producir, llamar, responder, sonreír, protestar, enfadarse, alegrarse,..., transformar en dinero todo tu esfuerzo.

Otro aspecto importante de un buen autónomo es su constante reciclaje, hay que sacar tiempo para estudiar. Siempre, siempre, siempre, un autónomo, debe saber de todo o en su defecto conoce a alguien que sabe y que le puede enseñar.  Todo consiste en no rechazar  ninguna oportunidad de ingresar dinero. Por ejemplo ahora toca ponerse la pilas con Internet, ya que si no estás en la Red, no existes, desapareces.

Y después de todo un día buscando e intentado crear dinero, es cuando termina la jornada laboral, no por horario, si no por producción.   Tú decides el momento en el que debes apagar el ordenador y dejarlo por hoy. Yo cuando  termino, también vuelvo  a casa andando, principalmente porque procuro dejar los problemas en el camino, para después  disfrutar al máximo de los míos y de mi.

Durante mis largos paseos de Sol a Sol, he llegado a la conclusión de que siempre hay un trayecto, siempre hay una carretera, una nueva vía, un atajo, un sendero y que para poder tomarlo hay que andar, no te puedes quedar parado en la cuneta de la autopista esperando a que vengan a por ti. 

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